Mucha gente quiere ayudar y cree que la única forma es adoptar o transferir plata. No es así. Estas son las
cuatro cosas que de verdad nos mueven la aguja, ordenadas por lo que más nos sirve.
Sé hogar temporal
Lo que más falta. No tenemos refugio: si nadie presta su casa unas semanas, no podemos rescatar. Tú das el
espacio y el cariño; nosotras ponemos el veterinario, los remedios y buscamos la familia definitiva.
Es temporal, y es literalmente la diferencia entre rescatar a uno más o no poder.
La ayuda más invisible y la que nos sostiene. No es una donación: es un servicio que igual ibas a pagar en
otra parte, a un precio más bajo y con la misma calidad profesional. La diferencia es dónde termina esa
plata. Vacunas, controles, esterilización, microchip, exámenes, peluquería.
Un aporte mensual, aunque sea chico, vale más que uno grande y aislado: nos deja comprometer un tratamiento
largo sin miedo a quedar a medio camino. Puedes hacerlo por eSponsor, que también te muestra en qué se usa.
No cuesta nada y salva vidas de verdad. Cada vez que compartes a un animal que busca familia, lo pones frente
a cientos de personas que no nos conocen. Muchas adopciones empezaron con alguien que apretó «compartir».
Se necesitan manos para los rescates y los operativos, y también gente que sepa sacar buenas fotos o mover
las redes: de eso depende que un animal se vea y lo adopten. Si tienes tiempo y ganas, escríbenos y
conversamos qué necesitas y qué necesitamos.
¿Atienden a cualquier animal o solo a los rescatados?
Atendemos a todo público. De hecho, es justamente al revés de lo que muchos creen: cuando tú traes a tu perro o gato con nosotros, ese pago financia la atención gratuita de un animal rescatado que no tiene a nadie. Tu consulta sostiene el rescate.
¿Tienen refugio? ¿Puedo ir a ver a los animales?
No tenemos refugio. Nuestros rescatados viven en hogares temporales repartidos en distintas comunas, que es mucho mejor para ellos que un canil. Por eso el encuentro con el animal que te interese se coordina caso a caso, una vez que conversamos contigo.
Quiero ayudar pero no puedo adoptar. ¿Qué hago?
Tres cosas, todas valiosas: atiende a tu propio animal en nuestro consultorio (eso nos financia), sé hogar temporal por unas semanas, o aporta de forma mensual a través de eSponsor. Difundir a los que buscan familia también salva vidas y no cuesta nada.